Es una bomba biológica… primero huele a pescado y después suena una alarma.
Siempre con los pies cargados de lluvia en estos días.
Corro, corro, corro.
No encuentro una salida fácil, la ciudad está llena de nubes y la niebla no me deja ver más de dos pasos en cualquier dirección, pero sigo corriendo.
Pensando que todo se puede acabar en un abrir y cerrar de ojos…
Era la mañana del 20 de Julio. No recuerdo el año. Un día glorioso para nuestra patria. Me desperté de un sueño que me hizo sudar toda la noche, un sudor frío y verdoso recorría todavía mi piel y mi respiración estaba cada vez más acelerada. Me despertó un grito pero no sabía si estaba en mi cabeza o era real: “El fin está cerca!”.
-Cerca… Cerca de quién? de mi?- preguntó cuando acababa de tomar un sorbo de su jugo de piña con Hierbabuena. Daba la impresión de ser una mujer muy poco particular, que reía mientras miraba una revista de restaurante y esperaba a su acompañante. –No puedo entender como puede estar cerca de mi esa rata!- exclamó disgustada – he corrido para llegar temprano a esta cita… y ahora… ahora reconozco ese olor ese olor a agua podrida en las escamas, pero no tengo miedo, ésta vez lo enfrento si…Tan sólo ésta vez.-
En medio de la algarabía se escucharon unos pasos que se acercaban corriendo inseguros, como si no supieran hacia donde iban, como si no pudieran ver por estar inmersos en la neblina más densa conocida hasta esos días. “El fin está cerca” gritó una voz desesperada. Ahora todos lo repetían y la ciudad entera entró en pánico.
Terminado 2004-08-26
jueves, agosto 26, 2004
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Cuando lo empecé a escribir era Mayo... los dos últimos párrafos son de hoy...
Publicar un comentario