Caminando entre las montañas de libros, entre los tumultos de niñas y niños que empiezan a querer ser adultos, que luchan por no llegar a serlo. Abstraída en lo más profundo de mis pensamientos cotidianos, de mis “epifanías de buseta”, encontré unos ojos recurrentes, que se convirtieron en conocidos… El personaje tentador en mi cuento de cada día, el inesperado encuentro esperado, el saludo a lo lejos. Primero encuentro de miradas, después levantar las cejas, luego un saludo con la mano al mejor estilo princesa, finalmente unas voces que deciden romper el silencio del tumulto y muchos “hola, cómo estás?” que no esperan ser respondidos por algo más que otro “hola, cómo estás?”.
La curiosidad… el encuentro de sus ojos y sonrisa en mis pensamientos… la casualidad dada mi presencia constantemente paralela: aquí y en la tierra. Un estrellón por un roto en el pantalón y ZAZ!
Sonrisas y risas
- Hola, cómo estás?
- Bien y tú?
Risa nerviosa
- Bien, cómo va todo?
- Bien…
Silencio incómodo, pasos inciertos
- Cómo te llamas?
- Me llamo Álvaro, y tu?
- yo me llamo Gabriela
Nos vamos juntos en el bus, nos sentamos al lado, hablamos, hablamos y hablamos… Aprendo… a veces, o quizá siempre, los ojos dicen mucho más de lo que puede decir la voz… entonces… desencantamiento, humanización… Sabes? Pienso mucho en lo que me gustaría que nunca se te hubiera roto ese pantalón.
jueves, septiembre 09, 2004
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
G.
Regreso de la sombra/El claustro y mi caleta de frivolidades/Imagenes tentadoras/paisajes y chamanes/El padre y la Madre/el hermano y la hermana...
Me hice un amuleto de secuencias efimeras de pensamientos (como en las peliculas mudas) para protejerme de las sombras.
(es en serio, me hice un amuleto en "tagua")
La lluvia curiosamente se destapo con la nostalgia, detras de los volcanes ecuatoriales, y empezo a llover mas fuerte. Me voy pronto a mi campo abierto de "Saint Martin", a esperar la lluvia de otoño, de invierno, de primavera, de verano, de otoño, de invierno, de primavera...
Alisto el abrigo y mi amuleto. Va a ser un invierno muy largo y muy lejos.
Beso.
F.
Publicar un comentario